Coliseo de Roma
El Coliseo de Roma visto desde el exterior
Roma subterránea

Domus Aurea: la Casa de Oro de Nerón y cómo visitarla

Bajo un parque cercano al Coliseo duerme lo que queda de la Domus Aurea, el enorme palacio que Nerón levantó tras el incendio del año 64. Fue cubierta de tierra y olvidada, y su redescubrimiento cambió el arte del Renacimiento. Aquí tienes su historia y qué saber antes de intentar entrar.

Inicio › Domus Aurea: la Casa de Oro de Nerón y cómo visitarla

El palacio de Nerón desapareció bajo la ciudad, y el Coliseo se levantó sobre su lago.

Qué fue la Domus Aurea

La Domus Aurea, «Casa de Oro» en latín, fue un enorme complejo palaciego construido por Nerón sobre todo en la colina del Opio, en pleno corazón de Roma, tras el gran incendio del año 64. Sustituyó y amplió la Domus Transitoria, su primer palacio en la zona. Más que una casa era un parque: había bosques, pastos con rebaños, viñedos y un lago artificial, lo que Suetonio llamó «campo en la ciudad».

Su tamaño exacto se discute, porque gran parte no se ha excavado: las estimaciones van desde unas 40 hectáreas hasta más de 120. Según la tradición, las salas se decoraban con oro, piedras preciosas y marfil, y algunos techos tenían compuertas desde las que caían flores y perfumes en los banquetes. Suetonio cuenta que Nerón, al estrenarla, dijo que por fin empezaba a vivir como un ser humano.

La construcción corrió a cargo de los ingenieros-arquitectos Celer y Severo, bajo la atenta supervisión del propio Nerón, según Tácito. Para abastecer el lago se desvió agua del acueducto Claudio mediante un ramal específico. Aun así, la residencia principal del emperador siguió siendo el palacio del Palatino; la Domus Aurea se usaba sobre todo para banquetes y para recibir al pueblo.

Del lujo a la desaparición

El palacio se construyó en pocos años y estaba casi terminado cuando Nerón murió en el año 68. Para sus sucesores fue un símbolo embarazoso de derroche: en menos de una década se le retiraron el mármol, las joyas y el marfil. Después se rellenaron y se edificó encima, de modo que en unos cuarenta años el palacio quedó prácticamente borrado.

Paradójicamente, esa operación salvó las pinturas de las paredes, porque la tierra las protegió de la humedad durante siglos. La parte de la colina del Opio siguió usándose un tiempo y se destruyó en un incendio bajo Trajano, en el año 104.

Vista de la zona
Rabax63, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

La conexión con el Coliseo

El Coliseo se levantó precisamente donde estaba el lago del palacio. Vespasiano levantó allí el anfiteatro, que podía inundarse. Junto a él se alzaba el Coloso de Nerón, una gigantesca estatua de bronce de unos 30 metros que estaba en el vestíbulo de la Domus Aurea y que, según una de las teorías más populares, dio nombre al «Coliseo».

Sobre otras partes del complejo se construyeron las Termas de Tito, las Termas de Trajano y el Templo de Venus y Roma. Si ya conoces la historia del Coliseo, esta visita te da la otra mitad de la historia: lo que había antes. Del Coloso solo quedan los cimientos del pedestal, cerca del anfiteatro.

Visitar el Coliseo sabiendo esto cambia la mirada: el edificio que hoy simboliza el poder de Roma se construyó sobre el capricho privado del emperador más criticado por las fuentes antiguas. Eso sí, gran parte de esa imagen negativa procede de autores como Tácito y Suetonio, y algunos historiadores modernos piden cierta cautela al valorarla.

El hallazgo que inspiró el Renacimiento

En el siglo XV un joven romano cayó por una grieta del terreno y descubrió, por casualidad, una de las salas enterradas. Los murales que se vieron allí inspiraron el estilo de adornos conocido como grutescos, nombre que viene de «gruta», porque las ruinas parecían cuevas. Artistas jóvenes de Roma bajaron a estudiarlos, y su influencia llegó, por ejemplo, a las estancias de Rafael en el Vaticano.

En las paredes quedaron incluso firmas y grafitis de visitantes posteriores, entre ellos nombres como Giacomo Casanova o el marqués de Sade, además de autógrafos de artistas del Renacimiento. Es un detalle curioso: los primeros turistas de la Domus Aurea llegaron hace más de quinientos años.

Algunas obras clásicas famosas, como el Laocoonte, se llegaron a asociar con este palacio, pero hoy esa idea se considera improbable.

Imagen del lugar
Arienne McCracken from Los Angeles, United States, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

Cómo se visita hoy

El yacimiento cuenta con más de 150 estancias, pero solo una parte se abre al público. Su historia reciente ha sido complicada: ha tenido cierres por restauración, otros por seguridad, y en 2010 se hundió parte de una galería. Reabrió en 2014, y en 2019 se descubrió una nueva cámara con frescos de animales reales y míticos, llamada «cámara de la esfinge».

Hoy el acceso suele hacerse mediante visita guiada con reserva y cupos limitados, y en ocasiones incluye realidad virtual. Pero la disponibilidad puede cambiar y a veces el lugar cierra por obras, así que comprueba la información oficial y reserva con antelación. No lo des por seguro en tu plan; trátalo como un extra si hay plazas.

Cómo encajarla en tu viaje

La Domus Aurea está muy cerca del Coliseo, pero la visita se hace por separado. Planifícala antes de reservar el resto, porque los cupos son pequeños. Es un recorrido subterráneo y húmedo, con poca luz y escaleras, así que lleva ropa de abrigo ligera y calzado estable, y revisa las condiciones de accesibilidad.

En un itinerario de un día conviene dejarla para otra jornada. Más ideas para completar la zona en qué ver cerca del Coliseo, y si prefieres que alguien te explique las capas de la ciudad, mira los tours guiados.

Tours para visitar la Domus Aurea y la Roma antigua

Si hay visitas guiadas disponibles, suelen salir en grupos pequeños y con reserva. Compara la duración, si incluyen el Coliseo y confirma la fecha, porque la disponibilidad puede cambiar.

Los títulos y descripciones de los tours aparecen como en la plataforma de reserva (a menudo en inglés). Ningún tour garantiza una entrada ni una experiencia concreta.

Ver más tours y actividades en GetYourGuide →

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar la Domus Aurea?

Suele poder visitarse mediante visita guiada con reserva previa y cupos limitados. Ha tenido cierres por obras y seguridad, así que la disponibilidad cambia. Consulta la web oficial del parque arqueológico y reserva con tiempo; no des por hecho que estará abierta.

¿Qué significa Domus Aurea?

Significa «Casa de Oro» en latín. El nombre alude al lujo de la decoración, con oro, piedras preciosas y marfil según la tradición. Era un complejo de palacios, jardines y un lago más que un único edificio.

¿Qué relación tiene con el Coliseo?

El Coliseo se construyó sobre el terreno donde estaba el lago artificial del palacio. Además, una teoría muy extendida sostiene que su nombre procede del Coloso de Nerón, la gran estatua de bronce que se alzaba junto a la entrada de la Domus Aurea.

¿Por qué está bajo tierra?

Tras la muerte de Nerón, sus sucesores quitaron los materiales preciosos y rellenaron las salas de tierra para construir encima, por ejemplo termas. Eso la ocultó durante siglos y protegió sus pinturas, que se redescubrieron en el siglo XV.

¿Qué son los grutescos?

Son un estilo de decoración con motivos fantásticos, vegetales y figuras mezcladas. Su nombre viene de «gruta», porque se descubrieron en las salas subterráneas de la Domus Aurea. Influyeron mucho en artistas del Renacimiento, como los que decoraron las estancias de Rafael.

¿Es recomendable para niños o personas con movilidad reducida?

Es un recorrido subterráneo con escaleras, humedad y poca luz, así que puede no ser cómodo para todos. Las condiciones de acceso cambian, por lo que conviene consultar los requisitos y la accesibilidad actuales antes de reservar.

Sigue leyendo

Fuentes

Datos tomados de Wikipedia y de fuentes oficiales de dominio público. Verifica siempre la información práctica en los sitios oficiales.

Créditos de las fotos